La ilusiones siempre vivas, los pensamientos sobre esas nuevas aventuras, imaginando disfrutar cada instante que se presenta, así fueron estos días, donde todo aquel tormento se olvidó, esos tiempos de desesperación, de impotencia, aquellas frustraciones que me impedían sonreír, todo eso se quedó atrás, con nuevas esperanzas que se avecinan, donde el tiempos mejoran no solo para mí, sino para aquellos que me rodean y quienes han estado conmigo en esos ratos difíciles.

Ese día partía a una nueva andanza, donde no tenía nada planeado, solo quería presenciar nuevos rostros, lugares mágicos, deleitar esos sabores de nuestros antepasados y sobre todo capturar esos momentos que se convertirían en nuevos secretos que proteger, y así fue, la Ciudad de México, esa gran megalópolis, donde se respira un aire tranquilo, lleno de amor y esperanza, de historias que tejen nuestra cultura, momentos heroicos que forjaron lo que hoy en día somos, memorias que son parte de nosotros. Las horas transcurrían más rápido de lo que son, disfrutar cada instante era algo realmente placentero, caminar por esas calles llenas de relatos que involucran tantos sentimientos y que la nostalgia se hace presente, figurando una sonrisa en esos rostros, que a pesar de lo difícil que es la vida, siempre hay que mostrar nuestra mejor cara, con esas ganas de gozar cada minuto.
Y Se comenzó a escribir otra era, presenciando momentos tan mágicos, llenos de alegrías, de esas sonrisas sinceras, miradas tiernas, caricias tan cálidas, que dejaban descubrir cada uno de esos sentimientos que se guardan con tanto recelo, donde nada impedía brindar cada uno de ellos, porque todo estaba ahí, en este presente, la dulzura de esas horas, ese caminar a tu lado, donde no existían barreras, donde eso soñado algún día se volvía realidad y donde deseaba que el tiempo no avanzara, para seguir a tu lado, conociendo tus historias, tus risas, tus tristezas y todas esas vivencias con las que construimos nuestras realidades y cada éxito presente en nosotros.La nostalgia me invade en este momento, recordando el inicio de esta gran aventura veraniega, llena de tantos bellos momentos, de sonreír como un bobo ante cada situación vivida, de nuevo soñando, creando nuevas ilusiones que llegarán, porque no hay que desistir de eso que queremos, compartiendo ese gran amor que tenemos, hacia nuestros seres queridos, a nuestros amigos y a esas personas que se aparecen en nuestra vida,como tu apareciste y que estoy tan agradecido por acompañarme esos días tan lindos, que han sido maravillosos, esta melancolía no me hace recordarte, porque no he olvidado tu mirada, que es muy especial, con esa sonrisa tan peculiar y tan sincera.
Comienzan estos nuevos ciclos, comienzan estos tiempos de sonreír.


